sábado, 25 de agosto de 2007

Sí, pero no, o quizá...

Si me despojo de todas las capas sociales con que he ido abrigándome desde el momento del nacimiento, quedo reducido a la mínima expresión (máxima, realmente), a la esencia con que llegué de origen. Una vez esto hecho, el diagnóstico es evidente: claro caso de duda existencial con patas.

Podría intentar enterrar a quien soy y pasar por la vida únicamente comprando y vendiendo...


Funciona por un tiempo y llego a pensar que lo he logrado: prueba superada, me liberé del “alma”. Por fin he aterrizado en el mundo de las personas reales. Con sus sentimientos, disputas, impagados y negociaciones.

Pero las preguntas vuelven... siempre vuelven. Me entristece ver que no puedo hacer nada para encontrar soluciones, y comprendo que cualquier camino que evite la duda no es sino una negación del sentido de mi vida. La búsqueda ha de continuar.

domingo, 15 de julio de 2007

Sir Tim O’Theo and me

Acabo de ver “Big Fish” y, como siempre, el tío Tim me ha revuelto las entretelas de esa forma tan especial en que lo suele hacer: una bonita historia que supera a la realidad, mezclándose con ella. Hay amores eternos (a la señora Lange resulta fácil quererla para siempre), personajes dulces, el río, un hombre lobo bajito jefe de pista…



También en mi cabeza era todo perfecto, pero al enfrentar la realidad no consigo adaptarme. Eso es todo. No sé lo que me falta. ¿Pastillas? ¿Catarsis superiores a la compra de una nueva guitarra?

lunes, 18 de junio de 2007

Ejes, rodillos y poleas

Ahora sé que estaba equivocado y que todo muta sin descanso, pero anteriormente albergaba la ilusión de adquirir unos sólidos cimientos sobre los que poder edificar una correcta existencia. Sigo en equilibrio.